El milagro navideño de Las Vegas que cerró un año para olvidar

El año 2020 quedará en la memoria de todas las civilizaciones actuales de los diferentes territorios del mundo como uno de los peores años de la historia, sino el peor. La crisis sanitaria que generó la llegada del covid-19 produjo un impacto brutal y del que todavía quedan consecuencias por venir, tras más de un año de la peor etapa.

Esa crisis también afectó mucho al sector de casinos que se quedó sin su mejor activo: los clientes. Los casinos online crecieron, mientras el juego presencia sufría. Y lo hacía sobre todo en la cuna del juego, Las Vegas.

La ciudad del juego se quedó precisamente sin juego a mediados del mes de marzo de 2020, debido al confinamiento obligatorio decretado en todo Estados Unidos. Los locales no tenían de otra que mantenerse cerrados, llevar a cabo reformas en su interior y preparar sus establecimientos para la futura reapertura, que no se parecería a cualquier otra que hubieran realizado jamás.

El 4 de junio, y con estrictas medidas sanitarias, la ciudad del pecado volvió a pecar. Y tras algunas idas y venidas pudo normalizar su situación, hasta que en mayo del 2021 se les permitió de nuevo abrir al 100% sus instalaciones.

Pero el año 2020 no iba a ser del todo malo, pues le tenía preparada una sorpresa a un jugador en especial, y encima el mismísimo día de Nochebuena. Para fomentar la llegada de clientela, los casinos más destacados de Las Vegas presentaron interesantes paquetes de promoción y eso hizo que sus instalaciones se llenaran.

Pero fue en el Suncoast Hotel and Casino donde un hombre de identidad desconocida y que atiende al nombre de Kevin, se adjudicó 15.491.103 dólares gracias a una máquina tragamonedas Megabucks.

Esta clase de slots es de las más destacadas que podemos encontrar en el mercado, pues sus botes progresivos pueden alcanzar millones. El cliente ingresó tan solo 40 dólares y salió con una cantidad que identifica el mayor premio entregado en el estado de Nevada en el sector del juego en los últimos ocho años.

Hay que remontarse demasiado para poder observar un premio de este tipo. En concreto a mediados de diciembre del 2012, cuando en el M Resort Spa Casino Las Vegas un único ganador alcanzó los 17$ millones. Parece que los finales de año son especialmente señalados para este tipo de máquinas.

Los responsables de la compañía Boyd Gaming, propietaria del casino, hablaron con el ganador, le felicitaron y le entregaron un cheque gigante con los datos del premio para homenajearle. Un acto que fue anunciado en todas sus redes sociales y que tuvo una gran expectación, también entre el resto de la clientela que se encontraba en la sala en ese momento.

Debido a las restricciones sanitarias del momento, Kevin no pudo celebrar como le hubiera gustado y como la ocasión merecía, pero con la cuantía del premio puede darse por servido.

El agraciado aseguró que suele moverse entre Alaska y Las Vegas normalmente, atendiendo los aspectos de su negocio particular. Un negocio en el que piensa invertir gran parte del capital para poder crecer, algo que enorgulleció mucho a Boyd Gaming.

La empresa fundada por el mítico empresario Sam Boyd es todo un clásico de factoría dedicada a la gestión de casinos y locales de apuestas, además de apostar también por los complejos hoteleros y resorts. El Fremont Casino es seguramente su propiedad más icónica, aunque ha sido el Suncoast en el que ha podido establecer una nueva marca que no será sencilla de superar en tragaperras.

El Suncoast es un casino con casi 9.000 metros cuadrados fundado en septiembre del año 2000 y que llevó a cabo su renovación en el año 2001, con la intención de adaptarse también a la demanda de los clientes y mejorar sus más de 400 habitaciones de hotel.

En la actualidad contiene más de 34 tipos de máquinas tragamonedas, entre las que se encuentra la Megabucks ganadora, en cientos de portales en una sala específica solo dedicada a ranuras.

También tiene 34 mesas de juego con variantes como blackjack, ruleta americana, Texas Holdem, Pai Gow, Wild 5 Poker, craps y baccarat. Pero lo que impresiona especialmente es su sala de bingo con un total de 600 asientos disponibles y casi una centena de ellos para fumadores, para practicar la versión más clásica de este juego. Aunque también para videobingo está preparado por si fuera preciso.

Al margen de eso también cuentan con portales de apuesta para apuestas deportivas, aunque son los jackpots progresivos como el que se llevó Kevin lo más interesante para poder ingresar en su club o tomar un descanso en alguno de sus restaurantes y barras. Hasta espectáculos para desarrollar otra clase de entretenimiento tienen.

Un lugar muy preparado y que se convirtió en noticia en el peor año de la vida de muchas personas, y que le dio esperanzas renovadas a Kevin de que la suerte sí que existe y a veces se presenta cuando más la necesitamos.

Quince millones de dólares en la noche de Nochebuena dan para mucho para aquellos que se atreven a pasarse por un casino en una fecha tan señalada y en un momento tan complicado en el que reinaba la inseguridad.

Y representa la mejor manera de entrar en un nuevo año como el 2021, con esperanzas renovadas y la cartera llena.