El homenaje de Sting al juego

Sting en un concierto

A veces para triunfar en el mundo de la música hay que emprender el camino en solitario. Arrancar en una banda es un camino que muchos grandes artistas han decidido tomar, pero muchos de ellos acaban entendiendo que tienen que seguir desarrollándose por sí mismos. Esta es una forma de avanzar y de dar un giro a una carrera musical y que en algunos casos ha resultado ser más exitosa que cuando los méritos se comparten. Los recelos van mermando la ilusión que se tenía al principio y la mejor decisión es la de separarse.

En el juego pasa lo mismo. Algunos de los mejores jugadores comenzaron con un equipo. Con ellos se hicieron grandes en el mundillo y aprendieron a moverse dentro de las salas de juego. Los equipos de juego suelen trabajar mucho la concordancia de todas las piezas del puzle para que las posibilidades de victoria aumenten exponencialmente. Los miembros pueden empaparse de ello y después marcharse para probar suerte en otros lugares. Es un ciclo natural que se debe seguir, ya que jugar en equipo requiere de que más factores no fallen. La individualidad depende únicamente del individuo, valga la redundancia.

Estas dos teorías podrían juntarse en una sola para conocer una bonita canción sobre el juego. Un tema de un artista que quiso darle voz al mundo de las apuestas de la mejor forma posible. Y no lo hizo a través de metáforas, como hemos visto en muchos artistas. Este hombre sabía de lo que hablaba y así lo quiso expresar en su canción de principio a fin. La grabación adquirió gran fama por su significado. El trasfondo nos descubre a un personaje intrigante y que quiere desgranar todo lo que tiene que ver con el azar y el juego.

Cuando hablamos de todo esto nos referimos a Sting y a su canción “Shape of my Heart”. Todo un clásico en el mundo de la música que ha sido versionado después por todo tipo de cantantes. Muchas voces se han hecho eco de los versos de esta canción a lo largo de los años y eso que se puede considerar un tema reciente. En la década de los noventa, cuando todo el sector del juego estaba en plena expansión y crecimiento, el artista inglés buscó un refugio en su nuevo álbum y el resultado fue el que ya conocemos. Vale la pena conocerlo.

Gordon, más conocido como Sting, arrancó desde muy pequeño queriendo dedicarse a la música. Sabía tocar muy bien una de las guitarras que su tío desechó, si bien es cierto que en sus inicios intentaría compaginar este mundo con el del atletismo. El de Wallsend, Inglaterra, dejó muy claro que lo suyo no iban a ser las carreras, sino las canciones y formó parte de varias bandas locales de rock. Nunca llegó a grabar ningún disco, pero tocaban en los pubs ingleses de la época y para el público sonaban bastante bien. Uno de esos grupos se llamaba Sting y seguramente como reconocimiento a esa etapa decidió llamarse así más adelante.

A finales de los años setenta formó la banda The Police junto a Summers y Copeland, aunque desde el principio se vislumbró que no acabarían bien. Copeland y Sting siempre tuvieron muchas discrepancias y se pelearon de forma constante. Y eso que el grupo no podía ir mejor. Eran el trío de rock británico más importante e influyente del mundo en la década de los ochenta y llegaron a vender más de 70 millones de copias en todo el mundo. Los premios se les caían de las manos, pero la idea de Sting de hacer un disco de reinterpretaciones de sus temas clásicos encendió la mecha de Copeland.

El grupo se separó y Sting quiso seguir activo por sí mismo. En 1985 sacó su primer disco el solitario y desde entonces siempre ha tenido una gran reputación. Ha ganado varios premios y ha destacado en el mundo de la fama por ayudar a distintas organizaciones humanitarias. Pero sería en 1993 cuando llegaría el tema que antes hemos mencionado. Sting incluyó “Shape of my Heart” en su álbum “Ten Summoner’s Tales”. En él exploraba muchos temas de amor y que tenían que ver con la moralidad del ser humano.

Ya iba orientándose para lo que quería expresar en su tema. Un tema que grabó junto a su amigo Dominic Miller y que se inspiró en un jugador de poker. A Sting siempre le había impactado el mundo de las apuestas y se había hecho preguntas sobre los casinos de juego. ¿Qué clase de ley es la que impone la suerte de una persona? Un sentimiento muy profundo, casi de cuestión de fe es el que invade a “Shape of my Heart”. El propio artista lo reconoció en una entrevista que le realizarían tiempo después.

Sting se inspiró en un jugador de poker. Pensó en los torneos que ya se empezaban a emitir por televisión de la versión de Texas Holdem. Para esos jugadores es complicado expresar sus sentimientos y de hecho la primera regla para un torneo de este juego es que no se noten las emociones, que pueden dar a conocer si llevas una buena mano o una mala. El personaje de la canción lleva como una especie de máscara que no le permite expresar nada y además el ganar o perder no es lo que le atrae.

Le atrae el juego. Intenta entender que clase de ley no escrita es la que rodea al juego. Quiere descubrir eso y se acerca mucho más a la figura de filósofo que a la de jugador. Un tipo que trata de adivinar por qué un apostador obtiene unas cartas y otro otras. No puede entender que sea simplemente el azar y prefiere creer que hay algo en el universo que es el que toma estas decisiones. Una encrucijada moral que lleva a este ser a no cambiar nunca su forma de actuar. Un personaje frío y que muchos analistas determinaron que podría referirse a su propia persona y a sus propias vivencias.

Sting nunca ha destacado por dedicarse al juego, pero podría haber probado suerte alguna vez y el resultado lo decidió plasmar en “Shape of my Heart. En su letra hace referencia a varios palos de distintas barajas y a algunas figuras que tienen que ver con el juego. De la baraja francesa menciona los diamantes, mientras que de la baraja española habla de los bastos y las espadas. No son los palos más codiciados de ninguna de las dos barajas y eso podría indicar una especie de desconcierto en el protagonista, que iría unido a la mala fortuna.

Después hace referencia a las tres figuras que están incluidas en ambas barajas. La jota o sota, la dama y el rey. A los tres les da un valor especial, tratando de referirse a que son buenas bazas dentro de una partida de juego. Lo cierto es que es así. El rey es la segunda carta más alta del poker, después del as. Y tras él están la dama y la jota. Llevar una figura en una mano es tener una buena probabilidad de victoria y para muchos jugadores implica la obligación de jugar hasta el final de la mano, aunque después resulte desfavorable para sus intereses.

También se afirma en esta narración que el personaje no juega por dinero, sino que para él las cartas son una fórmula de meditar sobre el azar y la fortuna. Tampoco indica que este hombre ficticio quiera el respeto del resto de jugadores, sino que sigue jugando una y otra mano para encontrar la respuesta que necesita. La canción dejará abierta la posibilidad de que encuentre lo que busca o no. Lo que pide es complicado, así que la respuesta más lógica sería que no.

Después de su publicación, este tema se empleó para distintos fines. De hecho, aparece en la película “León: El profesional”. Lo hace como tema para los créditos finales de este film de acción y que está protagonizado por Jean Reno y Natalie Portman. Además, la pista de acompañamiento que incluye sería utilizada para muchas otras canciones venideras. Al menos en una docena de canciones y puede que fueran más. Incluso, una artista surcoreana creó una pista que aseguran que se parece mucho a la de esta canción.

“Shape of my Heart” fue versionada tiempo después por varias bandas de rock. Entre ellos destacaron los canadienses Theory of a Deadman, un grupo que arrancó tocando en las redes sociales y que se hizo famoso por la interpretación que hizo de este éxito.

No ha sido la única canción de Sting que ha triunfado y seguramente tampoco es la más famosa. Sin embargo, esta grabación ofrece un punto de vista diferente sobre lo que es el juego y lo que puede significar. A muchos les hará reflexionar sobre la suerte y lo que esta esconde. Esto concuerda con el estilo de vida que lleva actualmente el cantante. Y es que parece estar muy ligado al hinduismo y la forma de vida que este conlleva.

En el año 2007, The Police anunciaba que se reunía de nuevo para dar una serie de conciertos. De esa forma Sting pudo desquitarse del amargo pasado. Sea como sea sus temas están ahí y este “Shape of my Heart” también quedará para el recuerdo.

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